martes, 8 de marzo de 2016

Todo.

Lo he sentido todo.
Del miedo a las ganas,
de las ganas a la ilusión,
de la ilusión al amor.
Del amor al odio,
del odio a la frustración.
De la frustración a nada.

Por ti 
lo he sentido
todo
hasta quedarme

                     sin nada.

domingo, 14 de febrero de 2016

Y cómo iba a decírtelo
si yo ahora solo
quiero irme lejos
independientemente 
de lo cerca
que quiera estar 
de ti.

Como iba a decirte
que ya no quiero
volver a empezar,
que no tuvimos suerte
y acabamos 
consumiéndonos 
en nuestras ganas
de vernos.

Y como iba a decírtelo
si ya no somos los que éramos
no hablo de "tu" o "yo"
sino de nosotros.

Como iba a decirte
que lo que más 
duele
del amor
es cuando
ya no queda
nada.

Que por ti
llegaría tarde
a todas las estaciones
con tal de escucharte
suspirar
un poco más.

Que por ti
comenzaría la revolución
con un roce
de tu mejilla.

Que por ti 
cambiaría leer
"El olvido está lleno de memoria"
por aprenderme de memoria
todos tus lunares
y como dibujan 
constelaciones
en tu cintura.

Que por ti
viviría 
un poco más despacio
solo para que el tiempo,
por muy relativo 
que sea,
se detenga
para que gimamos
hasta el amanecer.

Que por ti
escribiría 
el poema
más bonito del mundo, 
pero nunca
podría compararse
con lo bonito 
que es rompernos
de tanto
echarnos de menos.

sábado, 6 de febrero de 2016

Espero que quieras quererme como yo a tí.

Y espero
no quererte tanto.
Y también 
espero,
que nadie te quiera tanto,
para que un dia
te despiertes
y sin más, 
te des cuenta
de que sigo 
en todos los rincones,
en todas las canciones
y en todos los poemas;
Que viviste conmigo.

lunes, 1 de febrero de 2016

Digamos que de tanto esperar ya no supe ni que esperar de mi misma. Me fui desgastando, al igual que otros se van desgastando el alma queriendo encerrarse en otro universo paralelo con alguien.
Digamos que de darle tiempo al tiempo, este se nos echó encima.

Nunca he tenido fe en las segundas partes, y no soy una persona que crea que querer a alguien es la mejor forma de quererte a tí mismo.

Es difícil de entender, pero no entenderme nunca ha supuesto un problema para mí.
Reconozco que a veces incluso me falla la voz cuando intento hablar sobre todo lo que ocultan mis maneras.

Reconozco que no se puede tener siempre el miedo bajo la piel, que no se puede vivir con algo que lo que realmente hace es impedirte vivir.

También me he dado cuenta que echarte de menos es una de las consecuencias más radicales que tiene temerle al amor.

Y que más da si es lunes, o viernes. Entiendo que se acaba perdiendo el interés cuando siempre te encuentras obstáculos en el camino. Mi puerta estaba cerrada. Mi puerta sigue cerrada. Me sigue fallando la voz al intentar hablar de lo mucho que deseé perderme en esa playa contigo.

Las madrugadas sin ti, no son lo mismo que las madrugadas contigo, pero me cuesta olvidarlo.

sábado, 23 de enero de 2016

Todo pasa,
todo llega
y todo acaba...
En el mismo
sitio de siempre:
en tu cama.



Hace sol. Quiero cambiar el mundo.

Hoy me he despertado con ganas de cambiar el mundo. No estaba nublado, ni llovía, pero a este día tan soleado le faltaba un poco de poesía.
Y yo lo único que quiero hoy es cambiar el mundo, vivir alejada de todos y seguir creyendo. Quizás así es la vida. Un día te despiertas, quieres cambiar el mundo y no te das cuenta de que la primera persona que tiene que cambiar eres tú. Tú, que piensas que no, siempre que no, cuando hay muchas posibilidades de que haya algún que otro si. Cuestión de perspectiva. Cuestión de que ojalá más personas y menos gente. Cuestión de ver que los pequeños momentos son los que nos hacen grandes. Ver que hoy no está nublado, no llueve y quieres cambiar el mundo. 

Ojalá, cada vez que nos quisiéramos, tan fuerte como solo nosotros sabemos, acabáramos con una guerra. La del orgullo por ejemplo. Podríamos cambiar el mundo, solo si tú quieres.