jueves, 29 de diciembre de 2016

Porque a veces es más fácil escribir en versos todo lo que una mente desordenada puede llegar a pensar. Porque a veces es más fácil escribirte que pensarte. Porque es inevitable que no quiera hacerlo, que no tenga la necesidad de hacerlo. Quererte. Aunque a veces duela, aunque a veces estemos tan lejos que casi ni te sienta. Que da igual si lunes o martes por qué vivo en un viernes constante cuando te tengo al lado. Que da igual decirte que necesito poco más que tus dedos enredándose en mi pelo, en mis sueños, en mi. Que tú enredándote en mi vida. Y ojalá que sin salir de ella. Que te quiero. Y eso hace que me de un poco más igual el mundo exterior porque hay un nuevo universo en el que he encontrado la postura perfecta para dormir. Contigo. Me da igual. Yo me quedo contigo.

martes, 29 de noviembre de 2016

Y no existen horarios.
No hay besos marcados
con rojo
en el calendario.

No hay corazones
en modo avión,
con los datos apagados.
No hay corazones
fuera de cobertura.

No existe el tiempo,
no sabemos si es relativo
o no
pero no existe
no se para, no corre, no sigue.

La verdad,
es que nunca
había sentido,
visto,
palpado, aspirado, saboreado
algo así.

Y me gustó
permanecer en esa nueva galaxia
de esas que formabas
cuando leías
mi cuerpo.

Y no importó
que no existieran horarios,
ni corazones mandándose WhatsApp,
ni tiempo,
ni tú,
ni yo,

pero si nosotros.

domingo, 27 de marzo de 2016

Solo déjame decirte
que no vale 
de nada
tener unas curvas 
peligrosas.
una cara 
que corte 
la respiración
y una mirada
que haga fantasear.

Porque llega 
un momento
en el que 
no buscas 
un cuerpo bonito
en el que perderte
entre jadeos
sino una mente
a la que hacer
llegar al orgasmo
con poesía.

Que vale mucho más
querer dormir
con alguien
a tirártelo.

Que mañana 
cuando despiertes,
te vas a sentir 
igual de vacío
porque esa persona
que está
que te cagas
no te hace suspirar
cuando la escuchas
hablar de sus sueños.

Porque un físico 
no deja de ser 
algo superficial,
pero una mente
soñadora
puede hacerte volar
a lugares
que nunca antes
habías conocido.

Por eso, 
solo déjame decirte
que cuando llegue
una de esas personas
que parecen inalcanzables
solo por lo mucho
que sueñan,
seas capaz 
de darte cuenta
de lo solo
que habías estado
todo ese tiempo
que has pasado
entre las piernas de otras, 
hasta encontrarla.

martes, 8 de marzo de 2016

Todo.

Lo he sentido todo.
Del miedo a las ganas,
de las ganas a la ilusión,
de la ilusión al amor.
Del amor al odio,
del odio a la frustración.
De la frustración a nada.

Por ti 
lo he sentido
todo
hasta quedarme

                     sin nada.

domingo, 14 de febrero de 2016

Y cómo iba a decírtelo
si yo ahora solo
quiero irme lejos
independientemente 
de lo cerca
que quiera estar 
de ti.

Como iba a decirte
que ya no quiero
volver a empezar,
que no tuvimos suerte
y acabamos 
consumiéndonos 
en nuestras ganas
de vernos.

Y como iba a decírtelo
si ya no somos los que éramos
no hablo de "tu" o "yo"
sino de nosotros.

Como iba a decirte
que lo que más 
duele
del amor
es cuando
ya no queda
nada.

Que por ti
llegaría tarde
a todas las estaciones
con tal de escucharte
suspirar
un poco más.

Que por ti
comenzaría la revolución
con un roce
de tu mejilla.

Que por ti 
cambiaría leer
"El olvido está lleno de memoria"
por aprenderme de memoria
todos tus lunares
y como dibujan 
constelaciones
en tu cintura.

Que por ti
viviría 
un poco más despacio
solo para que el tiempo,
por muy relativo 
que sea,
se detenga
para que gimamos
hasta el amanecer.

Que por ti
escribiría 
el poema
más bonito del mundo, 
pero nunca
podría compararse
con lo bonito 
que es rompernos
de tanto
echarnos de menos.

sábado, 6 de febrero de 2016

Espero que quieras quererme como yo a tí.

Y espero
no quererte tanto.
Y también 
espero,
que nadie te quiera tanto,
para que un dia
te despiertes
y sin más, 
te des cuenta
de que sigo 
en todos los rincones,
en todas las canciones
y en todos los poemas;
Que viviste conmigo.

lunes, 1 de febrero de 2016

Digamos que de tanto esperar ya no supe ni que esperar de mi misma. Me fui desgastando, al igual que otros se van desgastando el alma queriendo encerrarse en otro universo paralelo con alguien.
Digamos que de darle tiempo al tiempo, este se nos echó encima.

Nunca he tenido fe en las segundas partes, y no soy una persona que crea que querer a alguien es la mejor forma de quererte a tí mismo.

Es difícil de entender, pero no entenderme nunca ha supuesto un problema para mí.
Reconozco que a veces incluso me falla la voz cuando intento hablar sobre todo lo que ocultan mis maneras.

Reconozco que no se puede tener siempre el miedo bajo la piel, que no se puede vivir con algo que lo que realmente hace es impedirte vivir.

También me he dado cuenta que echarte de menos es una de las consecuencias más radicales que tiene temerle al amor.

Y que más da si es lunes, o viernes. Entiendo que se acaba perdiendo el interés cuando siempre te encuentras obstáculos en el camino. Mi puerta estaba cerrada. Mi puerta sigue cerrada. Me sigue fallando la voz al intentar hablar de lo mucho que deseé perderme en esa playa contigo.

Las madrugadas sin ti, no son lo mismo que las madrugadas contigo, pero me cuesta olvidarlo.

sábado, 23 de enero de 2016

Todo pasa,
todo llega
y todo acaba...
En el mismo
sitio de siempre:
en tu cama.



Hace sol. Quiero cambiar el mundo.

Hoy me he despertado con ganas de cambiar el mundo. No estaba nublado, ni llovía, pero a este día tan soleado le faltaba un poco de poesía.
Y yo lo único que quiero hoy es cambiar el mundo, vivir alejada de todos y seguir creyendo. Quizás así es la vida. Un día te despiertas, quieres cambiar el mundo y no te das cuenta de que la primera persona que tiene que cambiar eres tú. Tú, que piensas que no, siempre que no, cuando hay muchas posibilidades de que haya algún que otro si. Cuestión de perspectiva. Cuestión de que ojalá más personas y menos gente. Cuestión de ver que los pequeños momentos son los que nos hacen grandes. Ver que hoy no está nublado, no llueve y quieres cambiar el mundo. 

Ojalá, cada vez que nos quisiéramos, tan fuerte como solo nosotros sabemos, acabáramos con una guerra. La del orgullo por ejemplo. Podríamos cambiar el mundo, solo si tú quieres.

martes, 19 de enero de 2016

Por un momento pensó que todo seguía igual. Que seguían siendo los mismos tontos de siempre que esperaban a que amaneciera en los ojos del otro.

sábado, 9 de enero de 2016

Escrito el 31 de diciembre de 2015.

Se acaba un año. Otro más. Le ponemos fin a este año de risas, llantos, locuras, viajes, desamor, cigarros a las 3 de la mañana en noches de insomnio, polvos esporádicos y despertar al lado de alguien.

Le ponemos fin a un año de sensaciones que han destruído lo que eramos y han formado lo que ahora somos.
Porque cuando llega el 31 de diciembre vemos todo lo que hemos cambiado, que no es poco.

¿Que podría pedirle al 2016? Gente que quiera, más poesía, más abrazos, menos WhatsApp, más canciones, bailes, más risas, más sexo por la mañana...
Que permanezca el que siempre estuvo y que se vaya quien nunca tuve realmente.

"Un año nuevo, una vida nueva"

Y una mierda, simplemente, ojalá tu conmigo.